Lo que debes hacer si tienes TEA y estás buscando empleo

Quien se compromete en una búsqueda de empleo, enfrenta un doble reto. Externamente, se pone a prueba su capacidad de ser perseverante y paciente; su tolerancia al fracaso y su fortaleza para resistir a la tentación de actuar de manera impulsiva. Internamente, se pone a prueba la imagen que el aspirante tiene de sí mismo, su autoestima. Se le exige que reflexione: ¿qué desea realmente de su empleo?; ¿hasta qué punto está dispuesto a abandonar su zona de confort para obtenerlo?; ¿cuáles son sus principales temores y qué está haciendo para superarlos?

La búsuqeda de empleo es una aventura compleja. Requiere de algo más que estar bien calificado y adecuarse a la oferta laboral: requiere de cierta madurez emocional. Y si el candidato no la posee aún, lo complejo mismo del proceso bien podría proporcionársela. 

Ahora bien: si a la ya difícil situación en la que se encuentra el aspirante le añadimos que este padece de TEA, entonces el asunto se torna complejísimo, extraordinario. ¿Qué hacer? ¿Cómo debe afrontar una persona con TEA el complejo proceso de buscar empleo? Preguntémosle a una mejor no menos extraordinaria: Temple Grandin, experta internacionalmente reconocida en e tema del autismo y ella misma diagnosticada con TEA a sus tres años de edad. 

Y la primera recomendación que nos da Temple es la siguiente:

Una persona con autismo de alto funcionamiento o síndrome de Asperger tiene que compensar su deficiencia en habilidades sociales haciéndose tan bueno en un área especializada, que la gente esté dispuesta a «comprar» su capacidad a pesar de que las habilidades sociales dejen mucho que desear.

Pero para alcanzar la excelencia, hay que prepararse muy bien. Temple recomienda a las personas con autismo o síndrome de Asperger

... cursar una maestría en un área donde se pueda conseguir trabajo (...) Informática es una buena elección, porque es común que los mejores programadores tengan Asperger o algunos de sus rasgos. Otras buenas elecciones son: contaduría, ingeniería o bibliotecología.

En cambio, enfáticamente desaconseja carreras como Historia, Politología, Letras o Matemáticas. E insiste:

Vende tu capacidad, no tu personalidad. Haz un portafolio con muestras de tu trabajo. 

Y añade un último -pero no menos importante- consejo, relacionado con las dificultades para relacionarse que caracterizan tanto a los aspies como a las personas con TEA. Dice Temple:

 Es necesario que aprendas algunas pocas habilidades sociales de supervivencia; pero la forma en que harás amigos en tu trabajo es conversando sobre los intereses que compartes con los colegas de tu especialidad. Casi toda mi vida social gira en torno al trabajo. 

 

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