El autismo sube a la lomita en las Grandes Ligas

El autismo está en todas partes. Cada vez es mayor el número de personas que puede contar al menos un caso de TEA entre sus conocidos: ya se trate del hijo de una compañera de trabajo, o del hermano de un compañero de clases de un hijo, o de un sobrino o un primo lejano.

El autismo es una realidad visible. Según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada 160 niños en el mundo se encuentra dentro del espectro autista. No es posible simplemente mirar para otra parte, haciéndonos los desentendidos. Todos estamos llamados a afrontarlo.

Este espíritu animó a los Baltimore Orioles, un equipo de béisbol de Grandes Ligas, a organizar el pasado domingo 23 de abril el día del Autism Awareness, que podríamos traducir como «día de concienciación en torno al autismo».

Durante el evento, que tuvo lugar en el marco del partido en que los Orioles se enrentaron a los Medias Rojas de Boston, se rindió un reconocimiento a una de las organizaciones dedicadas al autismo más importantes de los Estados Unidos y del mundo: Autism Speaks. A los representantes de la institución se le concedió uno de los mayores honores a que se puede aspirar en el mundo del beisbol: el de participar de la ceremonia del lanzamiento inicial.

Adicionalmente, los Orioles implementaron el Quiet Room (La habitación serena), un espacio dentro del estadio aislado del barullo que producen las decenas de miles de fanáticos, desde donde las personas con TEA pueden ver el juego -junto a sus familiares- sin sufrir debido a la hipersensibiliad al ruido. 

Asimismo, en el Puerta D del Oriole Park, la gente de Autism Speaks contó con un puesto informativo, desdel cual se distribuyó material informativo sobre los TEA y a donde los fanáticos podía acercarse para conocer acerca de este tema así como de las actividades que realiza esta reconocida organización.

Finalmente, por cada entrada vendida para el partido de ese 23 de abril, 5 dólares fueron donados a Autism Speaks.

 

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