Así logró un padre comunicarse con su hijo con TEA

 

 

«Ellos te pueden frustrar hasta el extremo», reconoce el fotógrafo estadounidense Timothy Archibald, refiriéndose a los niños con autismo. Y no lo dice a la ligera ni sin fundamento: su propio primogénito, EIlijah, se encuentra dentro del espectro.

Emocionalmente, Timothy ha dado un paso trascendental, al lograr confesarse a sí mismo, y expresar de una manera adecuada, un sentimiento que, si bien es negro y tormentoso, también es plenamente legítimo. Frustración quiere decir ira, tristeza, impotencia, confusión. Todos los padres de niños con autismo los experimentan. Porque el día a día junto a estas criaturas... no es que no sea fácil, sino que de hecho es difícil, muy difícil. «¿Por qué los maestros están tan incómodos y por qué es tan diferente de su hermano?», se torturaba Timothy. 

Pero la razón por la que este fotógrafo residenciado en San Francisco es el protagonista de nuestro artículo, es que él decidió ir más allá de la asunción responsable de sus más incómodos sentimientos respecto al TEA para poner todo su talento, constancia y esfuerzo en la construcciónun canal de comunicación con Elijah. Un canal que le diera a Timothy la oportunidad de comprender más hondamente la naturaleza del trastorno que rige la vida de su hijo, y que al mismo tiempo le permitiera a este último experimentar todo el amor y la atención que su padre le dedica días tras día. Un canal que les dé la posibilidad de, juntos, madurar y convertirse en mejores seres humanos.

Y para hacer realidad ese puente Timothy se valió de algo que le es tan cercano y amado como su propio hijo: la fotografía. En efecto, con esa mezcla de paciencia para esperar el instante perfecto y de agiliad para no dejarlo pasar cuando hace presencia, que caracteriza a los fotógrafos profesionales, Timothy se dedicó a capturar esos momentos precisos en que su hijo Elijah expresaba espontaneamente su autismo.La gente se agarra a todo tipo de medidas desesperadas para sentir que están haciendo algo: una dieta, un nuevo medicamento, un médico especial -dice Timothy- y esto me ayudó a sentirme como si estuviera haciendo algo.... Podemos trabajar como iguales en algo».

Son imágenes hermosas, pero a la vez extrañas, enigmáticas, sorpresivas. Imágenes que expresan poderosamente aquello que siempre han sentido aquellos que conviven con personas con autismo: que ese trastorno es un misterio; un misterio a ratos atemorizante y a ratos fascinante.

Timothy decidió reunir estas fotografías en un libro, que tituló: Echolilia, un término que hace referencia a la tendencia a establecer patrones rígidos y repetirlos que es propia del TEA

¿Quieres ver algunas de las mejores fotos de Echolilia? Aquí te las dejamos:

 

 

 

 

 

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